26 de agosto de 2010

La Importancia de las Pruebas de Dios



Salmo 22:1-5

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Lejos estás para salvarme, lejos de mis palabras de lamento. Dios mío, clamo de día y no me respondes; clamo de noche y no hallo reposo. Pero tú eres santo, tú eres rey, ¡tú eres la alabanza de Israel! En ti confiaron nuestros padres; confiaron, y tú los libraste; a ti clamaron, y tú los salvaste; se apoyaron en ti, y no los defraudaste”.

Gracias te damos Padre en esta hora por esta palabra que ministraste en nosotros para que fuera de exhortación a todo aquel que atraviesa pruebas y siente que ya no puede más. Bendícele Señor para que este mensaje les lleve fe y esperanza en el nombre de Jesús.

Son varios los salmos que demuestran que el rey David con frecuencia se quejaba de una aparente ausencia de Dios. Pero tengo que añadir que jamás Dios abandonó a David, como tampoco jamás te abandonará a ti. El Señor ha dicho “Nunca te dejaré; jamás te abandonaré”.

Hay momentos en la vida que sentirás que cuando oras y clamas nada pasa, ayunas y no ves nada, confiesas todos los pecados que puedas imaginar, reprendes al diablo, lees la Biblia diariamente, asistes a la Iglesia, pero todo sigue igual y te preguntas ¿Qué esta pasando?

Tengo que decirte que realmente no te esta ocurriendo nada que sea malo, no es un asunto de pecados. Simplemente Dios ha escogido este momento de tu vida para que madures en tu relación con él.

Todos los cristianos de este mundo en algún momento de nuestras vidas atravesaremos por estas pruebas y quizás ocurra más de una vez. Es doloroso sentir esto y hasta sufrido, pero Dios lo permite para tu desarrollo en la fe.

El hecho de que no sientas la presencia de Dios no es un indicativo de que Dios te ha abandonado, todo lo contrario es cuando más cerca esta de ti, precisamente, porque te esta pasando por una prueba.

Job nunca perdió la esperanza a pesar de no sentir a Dios en sus tribulaciones. Son treinta siete capítulos en los que podemos observar con toda claridad que Dios no hablo ni dijo nada a Job. Incluso él se muestra convencido de su absoluta inocencia, esto realmente es impresionante, leamos estos versículos:

“Si me dirijo hacia el este, no está allí; si me encamino al oeste, no lo encuentro. Si está ocupado en el norte, no lo veo; si se vuelve al sur, no alcanzo a percibirlo. Él, en cambio, conoce mis caminos; si me pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro”. Job 23:8-10

Es hora de aprovechar este momento de silencio absoluto de Dios para adorarle y alabarle, no poniendo nuestra mirada en ¿por qué me acontece tal  cosa, por qué me tuvo que ocurrir a mi, por qué yo, hasta cuándo viviré esto, cuándo terminará esto? etc. ¿Qué haría Job en aquel instante de su vida?

“Al llegar a este punto,  Job se levantó,  se rasgó las vestiduras,  se rasuró la cabeza,  y luego se dejó caer al suelo en actitud de adoración. Entonces dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre,   y desnudo he de partir.  El Señor ha dado;  el Señor ha quitado.  ¡Bendito sea el nombre del Señor!" Job 1:20-21

No es momento para estar buscando refugio en lo primero que crees que te va a solucionar la situación, a veces tendemos acorrer hacía los hermanos, familiares, amigos o el compañero de a lado. Este asunto no se resuelve escapando, algunos intentarán ignorar lo que viven. Tengo noticias para ti, tienes que enfrentarlo pero no será con tu propia fuerza, te voy a revelar como tienes que actuar ante una prueba de semejante magnitud, con la guía de la palabra de Dios:

Comienza con contarle a Dios lo que te ocurre, de cómo te sientes en medio de la prueba, derrama tu corazón ante él, libera tus emociones y sentimientos. Cualquier cosa que sientas en tu interior, esa boca tuya debe abrirse y contarle a Dios lo que tienes, si es dolor, enojo, confusión, temor, amargura, lo que sea, no te quedes callado ante quién quiere escucharte. 

Exprésate como Job que no guardo silencio, sino que hablo lo que había en su corazón, se desnudo ante la presencia de Dios. Después de esto Dios le hablo a Job y le reveló cosas que jamás se imagino. Dios esta a punto de revelarte cosas profundas de su palabra, es en la prueba en donde nos volvemos sensibles a su Espíritu, y es cuando tus oídos se afinan para poder escucharle. 

Dios prepara este momento para bendecirte y lo hace a través de las pruebas.
Es posible que estés viviendo una prueba, que no comprendas ahora, pero según transcurra el tiempo tus respuestas serán contestadas, ten la plena seguridad de que así será.

Las pruebas para Dios tienen un valor importante, puesto que es el mecanismo que él utiliza para formar tu carácter como siervo (a), es el medio del cual se vale para moldear tu corazón y tu persona, es la herramienta que usa para llevarte a un crecimiento espiritual de confianza en él. Dios te ejercita en la prueba para sacar de ti frutos dignos, para que sobreabundes en este peregrinaje de la vida en el verdadero amor.

 No en el amor que tú supones, sino en el amor perfecto, un amor que va más allá de tus propias conjeturas, que va más allá de tu sabiduría y ciencia, más allá de tus talentos e inteligencia, más allá de tus capacidades y discernimientos, es el amor que se entrega a servir con un corazón abierto, una entrega total sin esperar nada a cambio, solo por amor a él, por lo que él es y lo que representa, lo que hizo por ti, es demasiado amor.

El rey David a pesar de estar afligido siguió creyendo en Dios. Esto no es una contradicción, confiar en Dios y al mismo tiempo estar atravesando una situación que te tiene destrozado. Sabes esto ocurre así  porque Dios busca tu franqueza.

El rey David y Job a pesar de las pruebas que vivieron siempre hallaron un motivo para adorar y glorificar al que vive por los siglos al Rey de Reyes y Señor de Señores.

“No me he apartado de los mandamientos de sus labios, en lo más profundo de mi ser he atesorado las palabras de su boca”.

No importa las pruebas que pasas y las tribulaciones, tu mirada debe estar enfocada en Cristo.

Jesús murió en la cruz por ti. Y ese debe ser él único motivo de tu alabanza y adoración pase lo que pase, mantente firme con la mirada en alto, no desmayes, no declines, no retrocedas, avanza, porque fiel es el que te llamo, persevera en medio de la pruebas.

Te digo algo Jesús, el Hijo de Dios lo desnudaron, lo golpearon y lo dejaron completamente irreconocible, además lo azotaron, lo insultaron y no conforme con aquello se burlaron de él, le pusieron una corona de espinas y le escupieron el rostro con desprecio, a todo esto él guardo silencio. Hombres malvados lo trataron mal, escarneciéndolo, por último después de haber abusado de él, lo obligaron a cargar una cruz pesada, luego lo clavaron en ella, y lo dejaron morir  lentamente. Mientras este se desangraba tuvo que soportar todo tipo de burlas, e insultos frente a él.

Y llego el momento que el mismo Jesús dijo “Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?

¿Tú sabes porque Dios permitió este atroz sufrimiento en su Hijo? Lo permitió para salvarte a ti.

Alaba a Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, no te quejes más por la pruebas y por las cosas que no entiendes ahora, Dios tiene un propósito contigo, el  te anhela celosamente, él murió para que tu vivieras para siempre, él se entregó completamente para que tu tengas de todo. Ahora vez que tienes motivo suficientes para adorar y agradecerle a Dios por que existes. No te desanimes por las pruebas, o por lo que te rechazan y hablan mal de ti, por los que te critican y murmuran dale gracias a Dios porque te creo y no existe nadie como tú.

Eres una obra genuina de su suprema excelencia, eres imagen y semejanza de él y tienes una misión especial. Al terminar la prueba te aseguro que testificarás lo que Jesús hizo contigo y serás instrumento de Dios para ayudar a otros y darles palabra de exhortación y de esperanza. Le hablarás de la fortaleza que Dios te dio en el momento más crucial de tu vida. Les dirás que Dios siempre estuvo contigo, aunque por un momento no le sentías eso no significaba que él no estaba allí, es cuando más estuvo cerca de ti, porque él es grande y para siempre es su misericordia.

No le salgas huyendo a la prueba asúmela con valentía, apóyate en sus promesas, descansa en ellas, espera en ellas. Pues son la palabra de Dios, él es fiel para cumplirla. Tanto David como Job se apoyaron en Dios en medio de sus circunstancias, a ellos no les importo el rechazo ni el menosprecio, siempre confesaron su palabra, le recordaron a Dios sus promesas y le adoraron, ellos sabían que tarde que temprano saldrían de aquella prueba y así fue.

No existe circunstancia en la vida, a la cual Dios no le de la salida, para Dios no hay imposibles, Dios usa tu debilidad para trabajar en tu paciencia, en tu carácter, el permite el sufrimiento para saber que había en tu corazón, para que te des por enterado tu mismo lo que había en ti. El Señor usa las pruebas para pulirte, para hacerte madurar y crecer, para que desarrolles la fe, para que testifiques de él, para llevar tu espíritu y alma a un nivel de adoración. 

Es precisamente en la prueba que tú vas adorar a Dios como nunca antes lo habías hecho, es como por decirte algo, tú momento para revelar tu corazón, es así como él trabaja en ti. Y todo esto lo hace Dios porque te ama, tanto te ama que entrego su Hijo para salvarte a ti, para librarte del pecado, para que tuvieras perdón, para sanarte. Te ama tanto que permitió que su Hijo sufriera por ti, para que a ti no te falte nada.

La prueba no es el momento para distraerte, ni para estar viendo lo que otros hacen, es la oportunidad que Dios usa para bendecirte más adelante, no permitas que el enemigo te haga pensar que Dios no esta contigo, no le creas las mentiras a Satanás. El diablo mejor que nadie sabe que vas hacer bendecido poderosamente y por eso busca como distraerte, enfócate en adorar a Dios, aprovecha este tiempo que Dios preparó para ti. No le permitas al diablo que allane tu corazón en medio de la prueba que estas viviendo, aprovéchate de la prueba y deja que el amor que el Espíritu Santo depósito en ti se manifieste. 

Dios te ha llevado a su cairos y uso la prueba para hallar en ti el amor. Muchas veces decimos  yo te amo Señor, pero el amor no es una palabra es más que eso. Dios esta probándote a ver si de verás le amas, lo hizo con el rey David, lo hizo con Job, y lo hace contigo ahora, y lo hará con todo el que le diga que lo ama.

David fue llevado a beber de esa fuente inagotable de amor al pasar por muchas pruebas, al vivir las persecuciones de celos y envidias de Saúl. En el caso de Job, fue el diablo quién le tenía celos y envidia. Pero en ambos casos estos hombre se aferraron a Dios y abrazaron sus promesas y desarrollaron el amor que Dios quería.

A veces en las pruebas Dios hace que dejemos cosas y soltemos personas, lugares, sitios que acostumbrábamos a visitar, porque él quiere que madures y crezcas en su conocimiento, el quiere bendecirte con algo nuevo.

El Señor te lleva a la necesidad de ser trasplantado de un nivel espiritual a otro, es un proceso. La prueba hace que te sensibilices al Espíritu Santo, deja que él transforme y renueve tu ser. La carne no quiere pasar por este proceso, pero el espíritu siempre esta dispuesto.

El Espíritu Santo consuela, fortalece en medio de la prueba. Dios quiere afinarte, moldearte, eres un vaso de barro en sus manos, solo permítele al Señor darte ese toque que estas necesitando para ser un siervo(a) aprobado.
La prueba es lo que va definir que tipo de siervo(a) vas hacer. El resultado de la prueba es moldear tu carácter al carácter de Cristo. Desarrollar el amor a Dios, a uno mismo y hacia los demás, también en la unidad.

Un siervo esta comprometido con Dios y no con los hombres, todo lo que hace es para agradar a su Creador. Hay momentos que Dios te va pedir como siervo cosas que nos son usuales para ti, pero todo es parte para la formación de tu llamado y ministerio.

“Jesús vino a servir y no hacer servido”. Tú fuiste llamado para servir y no para que te sirvan.

De todas la pruebas que vivirás hay una en especial que marcará tu destino para ser usado como siervo(a), esa consérvala en tu corazón, porque será la experiencia más grande que hayas vivido con Jesucristo.

Las pruebas son esa herramienta que te lleva de un estado espiritual a otro. Dios le llamo a David “Un hombre conforme a mi corazón”. Eso precisamente seremos hombres y mujeres con un corazón conforme a Dios, si nos dejamos moldear por él.

4 comentarios:

Gracias por este poderoso mensaje Dios hablo profundamente a mi vida, fue de mucha bendicion. Que Dios siga derramando de su bondad y de su revelacion en ti. En el nombre de Jesus la Gloria de Dios sobre ti.
Uno en Cristo Jesus.

jesus perdon por creer que esta prueba que me mandaste , no la podria superar, perdon por no crrer en ti , tu siempre estuviste conmigo, gracias o padre nuestro
te amo con todo mi corazon

Gracias, me ha servido mucho leer tan apreciado tema,hoy estoy atravesando unas pruebas,no me siento mal por lo que me paso,pero gracias a Dios entendi que el, no me abandonó,el está conmigo por que me ama, no me dejo sola,entendi,tantas preguntas que alguna vez me hice,ahora comprendo a los hermanos que tiene alguna limitacion física,ahora conprendo el dolor ,el tormento que fue para ellos,y sus familiares,y siempre me digo que lo mio no es nada comparado con lo que sufren otros hermanos.Gracias Señor Jesus.

muchísimas bendiciones amados hermanos, desde mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com

"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »