12 de octubre de 2010

Lo Que Yo Sé de Ti



Lo que yo sé de ti


“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas”. Salmos 126:5-6


Hace ya más de dos meses le pedí a mi esposa que se hiciera cargo de la página web, porque el Señor me estaba llamando de una forma más íntima y personal, él los ama tanto como a mí. Hay una necesidad grande en las calles de Panamá por el Evangelio de Cristo, y la obra que tiene Dios para este país es preciosa, glorifico al Señor por esto, Aleluya.

Bendiciones a mis amados hermanos que nos siguen a través de facebook y Twitter, gracias por sus oraciones y apoyo, bendiciones a todos aquellos que nos visitan y nos siguen por la internet gracias por visitarnos, que alegría que en otros países tengan a Jesús como su Señor y Salvador personal, bendiciones a mi país Costa Rica que me espera impacientemente, gracias por la espera, bendiciones a todos los que nos han estado visitando de Panamá, oh! que el Espíritu Santo se siga derramando en las provincias de Darién, Chiriquí, Colón, Veraguas, etc. Gloria a Dios en las Alturas, alabado y exaltado sea su precioso nombre.

Bendiciones a todos aquellos que nos conocen personalmente, gracias por darle al Señor ese minuto, esa media hora, esa hora a través de nosotros, gracias por recibir a Cristo en su corazón, quiero que sepan que la Salvación a llegado a sus vidas y a sus hogares, gracias por recibir el material evangelístico, gracias por compartir con nosotros. Quiero que sepan que en el Cielo se oye una fiesta por que le perteneces a Cristo, en el ambiente se siente, se percibe una alegría, una victoria tremenda. La verdad estoy gozoso y feliz juntamente con ustedes.

Bendiciones a todos los jóvenes en Colegios y Universidades que visitamos, gracias por ese sí a Jesús, quiero que sepan que han dado el mayor y más grande paso de su vida. Bendiciones a todos aquellos que oran por nosotros y solo Dios lo ve y lo sabe, Dios tiene grandes cosas para ustedes, quiero que sepan que han sembrado en buena tierra. Bendiciones a todos los judíos que me permitieron hablarles de Jesús, gracias por escuchar el mensaje de Salvación, Dios los ama y no se imaginan cuanto. Bendiciones a aquellos que se reúnen con nosotros en oración y estudio de la palabra, todos somos testigos de cómo el Señor se glorifica.

Bendiciones a todos aquellos que han creído y han sembrado en este Ministerio de Misiones, gracias por creerle a Dios y confiar en Dios, gracias por su apoyo, quiero que sepan que el Señor Jesús es fiel y los recompensará grandemente. Gracias por los que nos han testificado de Cristo, sus testimonios nos edifican aún más y nos dan más fuerza para seguir adelante, nos alegramos mucho con lo que el Señor Jesucristo esta haciendo en sus vidas, es maravilloso, manténganse firmes, oren para que perseveren en las pruebas, no dejen de escudriñar las escrituras, prepárense para el Señor porque le servirán, Dios tiene propósito con ustedes.

Bendiciones, la paz sea con todos nosotros.

Esta predica se titula “Lo que yo se de ti” el Señor me ministraba con esta frase y la verdad sé bastante de ti, me dije, en esta ocasión que escribo, porque para los que me conocen y me han visto siempre me ven caminando y apresurado, pues un misionero anda rápido y activo, a veces no cuenta con el tiempo para escribir, hoy lo hice, que bueno, Gloria a Dios.

El Señor me decía, quiero que escribas lo que sabes de mí, lo que haz vivido conmigo, lo que te he enseñado en todos estos años, desde que te llame por primera vez, quiero que les hables tus experiencias conmigo, lo que hemos vividos juntos.

Señor Jesús, gracias por llamarme, a este Ministerio, gracias por ser mi Señor y Salvador personal, gracias por ser mi Pastor, no soy digno de muchas cosas, he tenido fallas como hombre y he sido vituperado, han dicho toda clase de mal contra mí, he sido menospreciado y hasta perseguido, he sido criticado, herido, pero nunca he dejado de servirte, ni de seguirte, como ser humano he cometido errores, me he corregido de tantas cosas, pienso que, lo que más te gusta de mí es mi sinceridad. Señor no soy perfecto para este escrito, pero te prometo que daré lo mejor por ti.

Hablar de ti Señor Jesús es un privilegio, escribir sobre ti aún más, quiero darte las gracias por Erika la esposa que me regalaste ha sido una gran ayuda idónea. Una de las cosas que yo sé de ti es que concedes las peticiones del corazón, que escuchas la oración sincera y miras de cerca al humilde, gracias Jesús.

La palabra de Dios en Isaías 61 dice esto, que el Señor Jesús nos ha ungido con el poder del Espíritu Santo para enviarnos a predicar el Evangelio a los abatidos, a vendar a los quebrantados del corazón, a publicar libertad a los cautivos y a los presos apertura de la cárcel. También a que proclamemos este tiempo como el año de la buena voluntad del Señor, a consolar a todos los enlutados.

El Señor quiere que desatemos las ligaduras de impiedad, que soltemos las cargas de opresión, que dejemos ir libres a los quebrantados, y rompamos todo yugo, que partas tu pan con el hambriento, que te acuerdes del pobre y menesteroso, que vistas al desnudo y lo cubras y no te escondas de él, que sacies el alma afligida. Así lo dijo en Isaías 58.

La obra que el Señor manda a sus amigos y siervos hacer es primeramente predicar el Evangelio. El Evangelio que predico Cristo, lo hizo con demostración de poder, hoy día ocurre lo mismo, somos vasijas llenadas con su poder para su servicio entero. El Señor Jesús resucito de entre los muertos y dice la escritura que él esta sentado en lugares celestiales, y nosotros juntamente con él.

Hay una misión grande para todo creyente en Cristo y es predicar el Evangelio, llevar la buena noticia de salvación es realmente un privilegio, es un honor, es maravilloso poder testificar de él, nosotros somos portadores del poder de la resurrección. El Señor Jesús dijo esto:

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Marcos 16: 15-18

Entre las experiencias vividas con el Señor, puedo decirles amados hermanos y sé que les servirá para edificación, Jesús esta “VIVO” y sigue sanando a los enfermos, tú tienes que tener fe, y creer en su palabra, él es fiel. Él sigue haciendo milagros, él sigue echando demonios fuera de los cuerpos, él sigue bautizando a las almas con el Bautismo del Espíritu Santo y Fuego, él sigue perdonando los pecados, él sigue orando, intercediendo por ti ante el Padre. Él es nuestro abogado, él es el único mediador entre Dios y el hombre, ninguno más hay.

Él esta contigo siempre porque te ama, prometió estar con nosotros hasta el fin, y así ha sido, prometió enviar la promesa del Padre, que es el consolador el Espíritu Santo, nos ha regalado promesas fieles y verdaderas, nos ha prometido la vida eterna, nos regalo la Salvación, entrego su vida por nosotros, nos ha hecho ser hijos de Dios, nos hizo ser coherederos juntamente con él, nos ha enseñado a orar, nos a explicado su palabra dándonos revelación a través del Espíritu de Santidad.

Él tiene cuidado de nosotros, nadie perecerá sí le sigue a él, sí le sirve fielmente a él, si le haz confesado ante los hombres y haz creído en él, ten la plena seguridad que tienes todo su respaldo. Él te ha dado su protección, te ha revestido del poder de la sangre que derramo por ti. Él vela por ti, él ha depositado su poder en ti para usarte. Jesús restaura los matrimonios, mantiene unidas las familias, y hace que el corazón de los Padres se vuelvan a los hijos y el de los hijos hacia los padres. Jesús da nueva ideas y creatividad a sus ministros para ayudar a otros, él derrama sabiduría a quien la necesite y se la pida, él nos abastece del conocimiento y toda clase de bien.

“Lo que yo se de ti” son tantas cosas, eres mi sanador, mi libertador, mi Señor y Salvador, eres mi Pastor, eres mi defensor, eres el mejor amigo que tengo, sin ti nada soy, alejado de ti nada puedo hacer, eres mi máxima necesidad, eres mi Dios. Eres fiel, estas con nosotros hoy, mañana y siempre, no cambias eres el mismo de ayer, y hoy y por los siglos. Cielo y tierra pasarán más tu palabra no pasarán, viniste para hacer cumplir tu palabra, tus mandamientos, y todo lo dicho antes por tus profetas. Nos amas con amor eterno, somos tus soldados, embajadores de tu Reino, somos de una ciudadanía celestial, somos extranjeros en esta tierra, somos el testimonio vivo de tu presencia, somos epístolas vivientes, cartas abiertas de tu poder, somos imagen y semejanza tuya, somos alguien especial para ti, nos ha hecho ser real sacerdocio, pueblo santo, linaje escogido.

Nos haz regalado oro, riquezas espirituales incalculables, haz transformado nuestro ser, viniste hacer morada entre nosotros, somos tu especial tesoro, nos haz regalado perlas, nos haz preservado. Haz estado fortaleciéndonos en las pruebas y en las batallas que hemos librado. Haz orado para que la fe no nos falte, nos haz cuidado de los malos pastores, de los engañadores. Nos haz cuidado de las falsas doctrinas a través de tu Espíritu.

Me siento identificado con este versículo que dice “¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio. Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él”. 1Corintios 9:18-23

Hermano nada debe separarle del amor a Cristo, nada debe hacer que usted se aleje de él, por muy fuerte que se vea la batalla, por muy dura que se vea la prueba, por muy fuerte que se levante el enemigo, usted persevere hasta el fin, no tenga temor, no permita que el miedo lo domine, no importa si su familia se aparta de usted, si algunos hermanos ya no le quieren cerca y le han fallado sus amigos, usted debe saber que en medio de todo eso esta Cristo.

Y dice la palabra “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. Romanos 8:35-39

En los momentos más difíciles el Señor ha usado personas para enviarme mensajes de parte de él, para fortalecerme, he aprendido a vivir tanto en la escases como en la abundancia, he aprendido a vivir confiado en él, descansando en sus promesas. He sentido su perdón en medio de mis errores, he sentido la presencia de su Espíritu guiándome por que camino ir. Cuando me ha faltado algo él es fiel y ha suplido mis necesidades. He predicado bajo el intenso sol, y salido bajos fuertes aguaceros por cumplir con su obra, él siempre me respalda. Las veces que he estado enfermos aún en medio de eso he salido a predicar de él, y aunque he estado débil, he sentido su poder dándome fuerzas. He caminado largas distancias por horas, soy testigo de su fortaleza en mis piernas. He sentido agotamiento muchas veces, y el vuelve y me levanta, a veces no tengo fuerzas para orar y él me anima. Nada debe detenernos ni el intenso calor y el frío, debemos estar prestos a tiempo y fuera de tiempo para predicar de Cristo. Me ha ayudado a vencer el cansancio y el sueño, reparándome para seguir. En los hospitales dándome fuerza para hablarle al afligido, y en medio de todo esto preparado para orar por ellos.

He vivido experiencias con el Señor en el espíritu, como sueños y visiones, sentir su Espíritu Santo revelándome misterios en su palabra, a través de la oración he sido instrumento de intercesión siendo llevado por el Espíritu del Señor a favor de otros. Soy testigo de sus bendiciones, prodigios y señales.

Como cantor de alabanza y adoración he visto el poder del Espíritu Santo caer mientras le canto, Gloria a Dios por que somos instrumentos en sus manos. Los dones del Señor son algo precioso, el Señor Jesús me a dado la facultad de cantar en varios idiomas y le doy la gloria por eso, porque he podido ministrar y ayudar a otros en sanidad y liberación. Como líder de redes o células aprendí ha ser siervo, obediente, como intercesor de grupos de oración aprendí a ser dirigido por su Santo Espíritu, como misionero sujeto al Espíritu de Dios en obediencia, como siervo ser de apoyo y ayuda por pequeña o grande que fuese la obra, Dios busca un corazón servidor. De los dones y talentos que el Señor ha depositado en mí lo que más me gusta hacer para él es cantarle, alabarle.

El Señor nos liberta de las ataduras del pecado, nos liberta de las deudas, nos enseña a administrar nuestras finanzas, nos sana de heridas pasadas, nos libera de cualquier cautividad, él mi hacedor.

He visto como el Señor sana a los enfermos, como libera a los endemoniados, para él no hay nada imposible. He visto a Dios operar en milagros, cosas que para el ser humano es imposible para Dios no lo es. A los jóvenes también siendo un ente de cambios motivándolos a conocer y acercarse a Dios. La juventud necesita siervos que los comprendan y se atrevan a ir a donde ellos están, aprender a lidiar con ellos no es fácil, cuando la rebeldía, los vicios, y otros factores están de por medio, lo que yo sé es que Cristo vino a buscar lo que se le había perdido, a rescatar al perdido, entre los jóvenes y niños se mueve mucho el liderazgo, veo un gran potencial en ellos, futuros ministros de Jesucristo.

“Lo que yo se de él” es que él es grande y que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece, él esta siempre con nosotros, es fiel, nos guarda y cuida como su rebaño, nadie nos puede arrebatar de su mano, es nuestro amado Pastor, es nuestro Rey, es el centro de nuestra fe, es el centro de mi vida, es la paz de mi entendimiento, es el que gobierna mis pensamientos y mi corazón, es la quietud de mi alma, es el que apacienta mi ser, es el que me habla mientras duermo, es mi deleite, mi gozo, mi delicia, es mi vida entera, es mi SALVADOR, es la luz de mi camino, es mi alimento y mi aliento, es el agua que aviva mi ser, él que renueva mis días, él que me da nuevas fuerzas, él que alumbra mis pasos, él que sacia mi alma de todo bien, él que me adiestra para la batalla, es lo más grande que me ha pasado, Jesús es el regalo más grande que uno puede recibir en su vida, no existe nada en mi vida que me haya traído tanta alegría que conocerle, cada día descubro más de él, cada día sé más de él, cada día es un regalo de él, una verdadera sorpresa.

Jesús es el Hijo de Dios, me ha enseñado a ser obediente y paciente, perseverante y apegado a sus promesas, desde que me llamo ha transformado mi vida para bien, he caminado junto a él y le soy sincero he sentido su presencia, me ha visitado para darme instrucciones para su obra. He aprendido a depender de él cada día que vivo, en mis viajes misioneros he visto como Dios me dirige a cada lugar que visito y me hace ver la necesidad que hay. He dejado de pensar en mí para pensar por otros, ha ido moldeando mi carácter, ha ido renovando y transformando mi corazón. El Señor también disciplina cuando lo ve necesario y lo hace porque nos ama, el también corrige y redarguye, instruye en su justicia, él nos llama con cuerdas de amor, él a veces permite situaciones y circunstancias en nuestra vida para que maduremos y le sirvamos mejor. Él desarrolla en nosotros habilidades, como Padre es exigente porque busca la excelencia como hijos.

“Lo que yo se de ti” no me alcanzan las páginas para escribir y hablar de ti, porque tu me conoces y yo te conozco desde antes de la fundación del mundo, yo estaba en tu mente y corazón antes de se engendrado y depositado en el vientre de mi madre, antes de nacer. Ya tú sabías lo que harías conmigo, ya tú me habías formado un destino, ya habías escrito sobre mí en tu libro, ya me habías puesto nombre, ya habías decidido un propósito en mí. Soy tu testigo y he presenciado tu amor, tu poder, y de eso testifico.

El Señor anuncia a través de sus siervos que predican el Evangelio que busquemos arrepentimiento de pecados, es tiempo de convertirse de los malos caminos de las mismas tinieblas, para comenzar andar en caminos de luz, es tiempo de buscar salvación y solo Jesús puede darte eso que necesita tu alma, cuando el se te presente con el mensaje de salvación, no endurezcas tu corazón, escúchale porque no sabes sí después de esa visita inesperada que ese misionero/a, ese evangelista te regalo sea tu último día aquí en la tierra, los días pasan muy rápido, no esperes el último momento para venir a Jesucristo, ven ahora que él esta cerca, estas a tiempo de salvarte, recíbele en tu corazón, el quiere ser el Señor de tu vida, el quiere manejar ese timón que tu no sabes como llevar, él quiere sanarte de tantas cosas “Depende de ti”.

Bendiciones y paz a todos, en Cristo Jesús, Amén. “Esto es lo que yo sé de ti”.

0 comentarios:

"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »