1 de octubre de 2010

El Trigo y la Cizaña



Parábola del trigo y la cizaña

Mateo 13:24-30

“Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero”.


Jesús explica la parábola de la cizaña

Mateo13:36-43

“Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga”.


El trigo y la cizaña

¿Quiénes son el trigo? ¿Quiénes son la cizaña? ¿Porque Jesús habló de esto? ¿Qué quiso enseñar el Mesías con esta parábola?

Definitivamente Jesús conocía lo que se avecinaba en el tiempo, y quería asegurarse de sus escogidos, y deja esta parábola como una señal de que debemos andar con cuidado, porque no todos son Hijos de Dios.

El trigo son aquellos que han guardado fielmente los mandamientos de Dios, buscan la santidad en medio de las pruebas, los problemas, las tribulaciones. Ellos no se desvían del camino, no andan corriendo de aquí para allá, porque conocen muy bien quién es su Salvador, Jesús el Señor. Los que somos trigo reconocemos la voz de nuestro Pastor, y le obedecemos, el temor de Dios mora en ellos, más porque saben que somos habitación, templo del Espíritu Santo. Son creyentes que sirven al Señor en Espíritu y verdad, no andan en la carne, ministran los dones y el fruto del Espíritu. Están separados para su servicio y ministerio aquí en la tierra, son verdaderos adoradores de Dios.

Creyentes que caminan siempre buscando la verdadera revelación de la palabra de Dios, que no se dejan confundir, ni errar por nada, ni por nadie. Son personas de oración, personas que entienden muy bien su propósito en este mundo, salvar almas para Cristo. Creyentes con el amor de Dios, que han desarrollado el carácter de Cristo, el carácter de siervos.

El trigo son aquellos creyentes que aprovechan cada situación de la vida para servir a Dios, no pierden tiempo en dar a conocer el plan divino, son personas apercibidas siempre prestas a comunicar el Evangelio de Cristo, estas asumen su Misión con gran desempeño y valor, no temen, confían plenamente en Dios, saben quien es su hacedor, no se preocupan por nada, su único interés es servir al Rey de Reyes y Señor de Señores.

Ser embajadores de su reino es una posición que todo creyente debe tomar muy en serio. Entienden cuando hay que aterrizar y cuando hay que despegar justo para otra Misión. Conocen sus derechos y privilegios, saben que le sirven a un Rey y que él les ha provisto de todo material e instrumento útil para llevar acabo sus planes. Y si refuerzo es lo que se necesita él es más que suficiente para proveer, y si es municiones, él es auto suficiente para dar. A Jesús todo lo que le interesa es que su palabra corra, hasta lo último de la tierra, para que las almas se salven, su venida esta cerca y no se puede perder tiempo viendo lo que otros hacen, un verdadero siervo no se puede distraer. Esto no es un asunto de competencia, enfócate no pierdas el enfoque cuídate de Satanás, que como león rugiente anda buscando a quién devorar, pero no olvidemos que nosotros también tenemos un León que ruge y es el León de la tribu de Judá, que pelea por nosotros recordemos que tenemos el yelmo de la salvación que es el guardián de tus pensamientos.

Deja de estar pensando en tus impedimentos, que si te falta dinero, o las deudas, los problemas familiares, la enfermedad, no tengo ropa, para Dios no existen impedimentos para servirle. Dios busca un corazón contrito y humillado, Sí le conocieras bien sabrías que el es poderoso para proveerte todo, hasta la salud, para hacer milagros, para acabar con tus enemigos como un abrir y cerrar de ojos.

Deja de quejarte y hacerte la víctima, en esta hora recibe ánimo, aliento de vida, recibe bendición, eres trigo y ese sufrimiento es solo el fuego por el cual Dios quería pasarte, para probar lo que había en tu corazón, ese fuego es para pulirte como el oro, es para hallar en ti servicio aprobado para su magnifica obra.

La cizaña siempre va estar allí a esa no la podrás quitar, pero tu sé fiel a Dios, muéstrate como siervo aprobado y no te contamines. Sírvele al Señor diligentemente con temor.

“La cizaña se parece tanto al trigo que los judíos la llaman trigo bastardo. Se llama en hebreo zúnim, que viene, como cizaña en español, del griego zizánion, plural zizánia. Se dice que zúnim viene de la raíz zaná, que quiere decir fornicar; y cuenta la leyenda que la cizaña se originó en el tiempo de maldad que precedió al Diluvio, porque entonces toda la creación, seres humanos, animales y plantas, se descarriaron y cometieron fornicación y produjeron descendientes contra la naturaleza. En sus primeras etapas, el trigo y la cizaña se parecen tanto que la idea popular era que la cizaña era trigo que se había corrompido”. Sacado del Comentario al Nuevo Testamento William Barclay.

Las cizañas lo que buscan sembrar en ti es la duda, la autocompasión, tú no eres ningún pobrecito, tu eres Hijo de Dios y en Dios no hay pobreza, la biblia nos enseña que estamos sentados en lugares celestiales, que somos ciudadanos del Reino de nuestro Padre Celestial.

No es tiempo para estar lamentándose por lo que vives o te pasa, acaso no sabes que esa leve tribulación produce en ti, un cada vez más eterno peso de gloria. Lo que a ti te viene es algo grande, estas a punto de experimentar un destello de su gloria, tu le importas a Dios y él quiere manifestarse en ti, él quiere obrar un milagro en ti, él quiere bendecirte, él quiere usarte, él quiere que testifiques.

Por que quieres solucionar el problema con la salida primera que se te presenta, porque quieres huir del problema. Sabes el problema esta allí para que Dios se te muestre, oye esto, gózate con tu problema, sí así como lo leíste y escuchaste. Salta, brinca, ríete, gózate con tu problema, da gritos de gloria, de victoria, porque lo que Dios va a manifestar en ti es grande “Cosa que ojo no vio ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para ti, porque te ama”.

Yo no se que excusa estas usando para no servirle a Dios, porque Abraham era viejo, Jacob inseguro, Lea sin atractivo, José fue maltratado, Moisés tartamudeaba, Gedeón era pobre, Sansón codependiente, Rahab una inmoral, David tuvo una amante y una serie de problemas familiares, Jeremías andaba deprimido, Jonás un rebelde, Noemí una viuda, Juan el Bautista alguien insólito, Pedro muy impulsivo, Marta preocupada por todo, la Samaritana una fracasa en el matrimonio, Zacarías menoscabado, Tomás con dudas, Pablo con una salud pobre y Timoteo muy tímido.

Todos ellos tuvieron una serie de peripecias y a Dios no le importo con eso, en medio de sus debilidades el los uso para su servicio.

El apóstol Pablo dijo algo bien claro, en tu ministerio siempre vas hallar personas que no van a entender primero tu llamado en Cristo, por lo tanto ¿Qué van hacer? Criticarte y no conforme con eso van a tratar de llevarte a lo que ellos piensan que tu debes hacer. Bien cuidado con esos individuos, porque son la cizaña. Te preguntarás ¿Y cuál es la solución a esto? Bien Pablo dijo: que hay que ignorarlos. “Evita las comparaciones, resiste las exageraciones y ve solo las recomendaciones de Dios”. Pablo se encontró con personas que mal interpretaron y difamaron su servicio y tuvo que enfrentar a esos críticos.

Sin embargo Dios uso poderosamente a Pablo, porque él rechazó ser distraído de las críticas, o por comparaciones de su ministerio con el de otros, o por enfrascarse en debates vanos acerca de su ministerio.

No hemos sido llamados a compararnos ni a medirnos con otros, hemos sido llamados a servir a Dios en este mundo de perdición y a sacar a los perdidos del fuego del pecado. “Aquel que anda midiéndose y comparándose´ no sabe lo que hace”.

Los celos, la envidia son frutos de la carne y la cizaña anda sembrando esto, el servicio a Dios no es por competencia, ni por comparaciones, ni quien es el mejor, nadie es mejor que nadie, todos formamos parte de un solo Cuerpo el de Cristo. El trigo solo se ocupa en una cosa: “estar ocupado en su servicio a Dios”.

No trates de defenderte de la crítica, con la que el enemigo te esta atacando con bocas de otros. El Señor Jesús lidiará con eso. El único que tiene derecho a evaluar tu servicio a Dios es nuestro Señor y no los críticos, que son hacedores de división y pleito. La cizaña es la que le gusta eso de la crítica ¡ojo con eso!

“Quién eres tú para criticar al siervo de otro, el Señor decidirá si su siervo ha hecho lo correcto”.

Nehemías le contesto a sus críticos de una manera simple: Estoy ocupado, Si bajo a reunirme con ustedes, la obra se vería interrumpida. La verdad es que si estas sirviendo como Jesús quiere, vas hacer criticado con todo. Imagínate Jesús fue criticado por sus discípulos respecto al perfume costoso.

El diablo lo que quiere es robar el gozo de tu servicio a Dios y para eso usa la cizaña, de la cual tienes la obligación de cuidarte y te diré ¿Por qué? Sencillamente el anda tentando para que compares tu llamado, tu ministerio, tu visión con el de otros, para que te conviertas en un conformista observando las expectativas de otros. Déjame decirte algo lee y escucha esto “Es una trampa del diablo” cuidado en dejarte enredar y caer en eso. Cuidado con las zancadillas que te distraen del verdadero servicio.

Dios para cada creyente que le sigue le asigno una manera, una forma original de servirle y créeme Dios es un Dios personal. Él mejor que nadie sabe tratar individualmente a cada ser, porque para eso es Omnipotente.

Los de la cizaña andan sirviendo a la vista y no a Dios, ellos quieren ser vistos por todo el mundo, y llamar la atención cuidado con esos servidores del diablo, no caminan con la unción del Santo de Israel.

Estos servidores solo buscan impresionar a las personas, ellos quieren hacer ver que son muy espirituales, pero en realidad no lo son, es pura apariencia. Los fariseos gente amadora de sí mismo, siempre buscando un público a sus actos. Hoy día esto se ve en congregaciones, y hasta en la web, es hora de arrepentirse de esos caminos de vanidad y vanagloria. Basta ya del ego (yo).

La autopromoción y el servicio no se mezclan. Es hora de comenzar a servir para una sola audiencia, la de Dios y no la de los hombres con sus felicitaciones y aplausos. ¿Qué tipo de aprobación buscas la de Dios o la de los hombres?

El apóstol Pablo dijo: “Si yo buscare agradar a otros, no sería siervo de Cristo”. No somos celebridades, somos embajadores de su Reino.

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"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »