18 de mayo de 2011

Jesús Señor de Milagros


“Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. Romanos 10:8-10

Muchos de los que pongan su mirada en estas líneas sé que están atravesando gran necesidad, quizás se trate de una dolencia o una enfermedad seria que amenaza sus vidas, un monte de problemas familiares o financieros, etc.

Tengo grandes y buenas noticias para ti, hoy puedes recibir un milagro de Dios, la Biblia dice:

"Yo, el Señor, no cambio. Por eso ustedes, descendientes de Jacob, no han sido exterminados”. Malaquías 3:6

“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” Hebreos 13:8

Muchos corren de acá para allá en busca del milagro que tanto necesitan. Van de una persona a otra, con esperanza, buscando, anhelando y esperando algo. Lo cierto es que algunos obtienen ayuda, pues Dios usa vasijas escogidas, pero los que no, quedan decepcionados. Mi pregunta es ¿Dónde podemos hallar un milagro? ¿Dónde está ese milagro que necesitas desesperadamente? ¿Cómo puedo alcanzar ese milagro? Estoy en busca de ese milagro!!!!!!!!!!!

La verdad es que el Señor me envío a escribir sobre este tema, porque al igual que ustedes espero un milagro de parte de él. El me volvió a recordar algo, diciendo: “Ese milagro que buscas está en tu boca”.

Ninguna palabra de Dios está desprovista de poder, él cuida su palabra para cumplirla.

Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”. Isaías 55:10-11
 
La palabra de Dios nos enseña que debemos confesar con nuestra boca sus promesas, confiésalas aún viendo que toda la evidencia del problema esta en tu contra, debes decirlas aunque ese dolor este presente, pronúncialas aun cuando estando enfermo ya no tengas fuerzas ni para pensar con claridad.

El Señor se deleitará con que tú le traigas a memoria su poderosa palabra, él hará que se conviertan en realidad “Jesús es Señor de Milagros”.

Quiero decirte amigo lector lo siguiente: “Dios amo tanto al mundo que dio a su Hijo unigénito para que todo aquél que en Él crea no se pierda, mas tenga vida eterna”. “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino, más el Señor cargo en Jesús el pecado de todos nosotros”. “Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. “Todo aquel que invoque el Nombre del Señor será salvo”. “Venid luego, dice el Señor y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. “Cree en el Señor Jesucristo y será salvo tú y tu casa”.

Hemos aceptado a Jesús como nuestro único Salvador y Él ha salvado nuestra alma, hemos pasado a ser hijos de Dios con la autoridad que nos dan sus grandes promesas, hemos sido perdonados y lavados de nuestros pecados con su sangre. Todo esto es así porque las Promesas de Dios así lo señalan. Esta confesión de fe se hizo para salvación.

El primer milagro que recibiste en tu vida fue el de la Salvación. Fuiste salvo el día que decidiste confesar por tú boca que Jesús es el Señor. Confesaste porque creíste su promesas “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. Romanos 10:8-10

De la misma manera que un día te arrepentiste de todos tus pecados y aceptaste delante de Dios que eras pecador y Él te perdono y te lavo con su sangre, de la misma manera que un día confesaste por esa boca que solo Él es el Señor de tu vida, ese día recibiste el milagro del Perdón y la Salvación Eterna para siempre, es responsabilidad tuya continuar en los caminos de Dios creciendo en el espíritu y en su palabra. Escudriñando en ella y no apartarse de los caminos de Dios. Siendo obediente a sus mandamientos y ordenanzas.

Ahora tu situación es otra, necesitas ser salvado de una situación por el Señor, necesitas ver un milagro de parte Dios en tu vida, necesitas con gran urgencia que ese milagro que tanto anhelas y esperas ocurra ya. Se te hace urgente que el Señor te salve con un milagro suyo.

Haz llegado a la hora y al lugar exacto para decirte: “Que ese milagro lo haz esta guardando en tu boca y ya no puede seguir guardado, es hora de que salga de allí y de testimonio de quién es Jesús”.
 
Tenemos claro que la Salvación se alcanza por medio de la confesión de fe. Pero la salvación no solo se radica en el hecho de salvar tu alma, también ella opera en otras áreas de tu vida como lo son “la sanidad, liberación, etc”.

Obtén las promesas de Dios relacionadas con tu situación, tómalas en tu corazón y créelas, luego abre tu boca y confiésalas, esto te llevará a la sanidad que anhelas, a la liberación que esperabas, al milagro que deseas experimentar. Así como alcanzaste el milagro de la Salvación es hora de pelear, de clamar por ese otro milagro que necesitas. 

Cuando estamos en la vía indicada, luchando por obtener un milagro, muchas veces suele ocurrir que lo pedido no se manifieste inmediatamente, pero debes seguir confesando las promesas de Dios que se ajustan a tu situación, sin dudar en tu corazón. No limites a Dios “Él desea hacer un milagro en tu vida”.

Es tan fácil correr hacia algún “hombre” que nos pueda auxiliar, no debemos menospreciar esta clase de ayuda, sin embargo podría suceder que algún día no encontráramos a esa persona, ¿Qué harás entonces sino encuentras a la persona que buscas? La verdad es que el Señor quiere que crezcas en fe, que te relaciones con él, que dependas de él, que lo busques a él, que lo llames a él, él no hace acepción de personas, él oirá tu voz donde tú estés, donde te encuentres.

Y sabes porque te oirá “Porque vales mucho para él, porque eres importante”.

“Pide y recibirás, Busca y hallarás, toca y se te abrirá”. El Señor honrará tu confesión de sus promesas.

Por si no lo sabes el Señor es celoso y nos anhela celosamente, ahí momentos que él va a querer hacer cosas contigo a solas, para que después testifiques de su poder, para usarte, para que ayudes a otros, serás instrumentos en sus manos, muchas veces tenemos que pasar por su fuego primero, ser moldeados como barro y pulidos como el oro. Vivir cosas, que a veces nos preguntamos hasta cuando o cuanto más tendré que vivir esto, ¿Por qué o para qué? ¿Qué hará Dios conmigo una vez que alcance el milagro que tanto mi alma anhela?

Una de mis actividades es leer, no solo por mi trabajo, sino también porque es algo que realmente me gusta hacer, al igual que escribir. Hace  ya un tiempo tome la decisión de cerrar mi cajón de libros y me he dedicado yo sola día tras día a escudriñar los cuatro Evangelios de la Biblia. Comencé hacer esto porque quería conocer a Jesús de manera más profunda, yo buscaba sumergirme en su palabra y navegar mar adentro, tomar el agua de la cual no tendré más sed.

Yo quería ver a Jesús más allá de una predica dada por un pastor, más allá de las experiencias que muchos cuentan que han vivido con él, yo quería encerrarme con él en una habitación leyendo su palabra y vivir algo intenso. Algo así como lo que palparon sus Apóstoles  y primeros Discípulos, que convivieron con ÉL Señor cuarentas días antes de su partida al cielo. Algo como la experiencia de María Magdalena, que la escritura dice que Él se le presentó primero a ella cuando resucitó.

Yo sentía que el Señor me llamaba a comer de su carne la palabra viva, sentía el llamado a apartarme con él, sin importar cuantos se molestarán conmigo simplemente porque ya no me comunicaba con ellos o no me veían. Y es que a veces quiero pasar desapercibida, entre la gente cosa que resulta inevitable a causa de la presencia del Señor. 

No estaba dispuesta a perder la invitación que me hacía, yo anhelaba entrar por esa puerta “volver al primer amor” yo sabía que muchos pierden ese contacto por la ocupación del ministerio que los absorbe y descuidan el altar viviente, es más, algunos cuelgan el arpa. Y dije: un momento, alto allí, a mí no.

Cuando a puerta cerrada oro y danzo para el Señor es estar fuera de este mundo, es como trasladarme a su presencia, donde solo Él te observa y su corte celestial esta presente. 

Y escudriñando los cuatro Evangelios lentamente como quién se come un dulce y saborea en su paladar empecé a ver a Jesús.

De esas delicadas páginas de mi Biblia surgió ante mis ojos un Hacedor de Milagros, alguien poderoso, misericordioso, un verdadero sanador del cuerpo, alma y espíritu, alguien extremadamente maravilloso. En estos días de intensa lectura sentía que mi mente y mi espíritu eran llevados a través de las letras del Evangelio a los lugares que Él visitó, donde hizo tantos milagros, mientras oraba y leía su palabra cubría mi cabeza, lo hacía porque así el Señor me dirigía. Las experiencias que el hombre viva con Dios son personales, para algunos hasta resultan incomprensibles, solo el Espíritu de Dios lo sabe.

Muchas veces la religiosidad  limitan al hombre de vivir una experiencia en el espíritu. Cuantas veces no me encontrado con fariseos dentro de ellas y he tenido que cuidarme de tantas cosas que parecen bíblicas pero no lo son, es más palabras escritas en la Biblia que son interpretadas a su manera, levadura de hombres, la lucha entre el trigo y la cizaña. Un siervo que habita en la presencia de Dios siempre va a saber cuando algo viene Dios y cuando no es de Dios. Porque en todo no está el Espíritu del Señor. Y no todas las cosas que se hablan edifican y convienen.

Mientras leía la palabra, vi un hacedor de Milagros,  Admirable. Y es que no necesitaba de ningún requisito para obtener un milagro, solo creer en mi corazón en Él y confesar su palabra, confesar sus promesas, recordárselas sin desmayar, ser perseverante, no fallar, ni limitarle en su poder, es mantenerse en fe.

No había que llevar ninguna carga, ni dar nada, ni buscar a tal persona, nada de eso, Él quería que saltará los obstáculos que muchos imponen, que derribará los estorbos y tropiezos, que leyera su palabra, luego que la creyera en mi corazón, confiará en Él plenamente y de esta forma el milagro  ocurriría.

Si el asunto es una enfermedad, era el momento de confesar la promesa del Señor “y por su llaga fuimos nosotros curados”. Isaías 53:5. Jesús dijo: “Lo que pidieres al padre en mi Nombre os será hecho”.

La verdad es que el milagro se encuentra en nuestra propia boca y solo ahí que abrirla y confesar la palabra, creerla y será hecha. La Biblia dice “El poder de la vida y la muerte está en la lengua”. Es importante que nos aferremos a las promesas aún en contra de los síntomas, sea enfermedad, deudas, asuntos familiares, etc. Una cosa es lo que tus ojos ven y otra muy diferente es lo que Dios dice en su palabra. El Señor vigila su palabra para cumplirla. No andemos por vista sino por fe.

Sí, el milagro esta en nuestra boca, hay que luchar hasta alcanzar verle realizado. 

“Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”. Mateo 8:17

El sanará cualquier dolencia, cualquier cosa que te aflige, lastima, perturba o  intranquiliza. El sanará lo que te ha estado oprimiendo, lo que sea que te haya estado afectando emocionalmente. El te sanará del temor y la preocupación, recuerda “Dios no nos ha dado espíritu de temor sino de poder, amor y dominio propio”.

Los cielos y la Tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Su maravillosa palabra esta escrita por siempre en el Cielo.

Hay un caso en la Biblia que quiero compartir dice así: “Desde el día que me llamaste envié la respuesta, pero Satanás impidió que ella te llegará”. Daniel quien por tres semanas oró por algo específico y el Señor le hablo esto. A veces éste es el caso cuando oras, continúa confesando la palabra de cierto el milagro ocurrirá, si la tienes en el corazón sabes que te llegará.

Sí el Señor nos sanará instantáneamente, sí el actuará de inmediato ante las circunstancias que vives, los problemas que tienes en el presente cada vez que se lo pedimos, no tendríamos paciencia con los demás, es más no creceríamos espiritualmente en la fe.

Bien, seguí leyendo el Evangelio del Señor y me tope con una frase que impacto mi vida “El dijo que si salíamos a predicar estaría siempre con nosotros”. El Señor se refiere específicamente a quienes han obedecido su mandamiento de predicar el Evangelio, Él estaría siempre con nosotros.

No viendo las circunstancias, ni los problemas, no poniendo la mirada en las cosas que nos pasan sino en el Señor prediquemos el Evangelio, el milagro estará más cerca de ti. 

Ese milagro necesita crecer dentro de ti para dar a luz en tu vida, repite una y otra vez creyendo y con fe la promesas de Señor. Entre más las confieses acontecerá un Misterio. Experimentarás algo que nunca antes imaginaste que te pasaría a ti, pero leyendo encontré esto “Jesús dijo: Las Palabras que yo os he hablado son Espíritu y Vida”. Son Espíritu y Vida, nosotros somos templo del Espíritu Santo, morada del Altísimo, templo del Dios viviente, somos hijos de Dios, Él es padre de espíritus, nosotros estamos juntamente con Cristo sentados en lugares celestiales, dentro de nosotros hay tabernáculo viviente, por la sangre del cordero podemos llegar confiadamente al trono de la gracia, al lugar santísimo, porque Jesús es sacerdote para siempre. La palabra de Dios es viva y eficaz más cortante que toda espada de dos filos.

Esas promesas que tú ardientemente confiesas por tu boca tienen Espíritu y Vida de Dios. Te digo algo más al cerrar mi cajón de libros, y sumergirme en el Evangelio descubrí algo más, el Apóstol Juan dijo esto: “Jesús hizo muchas otras cosas, tantas que, si se escribiera cada una de ellas, creo que no cabrían en el mundo todos los libros que serían escritos”. Juan 21:25

Una gran verdad, porque somos: Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón”. II Corintios: 2-3

Cada vez que un hijo de Dios confiesa y comparte su testimonio, testifica lo que el Señor ha hecho en su vida, habla de los milagros que le han acontecido, sus palabras están escritas tal cual como acabamos de leer en el versículo.

Yo quede impresionada de tal revelación, son miles, millones de milagros que en el mundo Jesús esta haciendo por esta humanidad y la biblioteca debe ser grande, la misma se halla en el corazón del creyente, en el cuerpo de Cristo nosotros los hijos de Dios que mundialmente formamos la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo.

El Señor estaba concediendo mi petición y comenzaba a operar un milagro en mi vida “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:33

El Señor ha soplado aliento de vida en su palabra, toda esta inspirada por su Santo Espíritu. Te imaginas la palabra tiene aliento de vida de Dios, esta viva, como Él que resucitó de entre los muertos y vive para siempre. Y si está viva y ahí Espíritu en ella esta claro que de frutos y los Milagros son frutos. Son frutos del poder de Dios, la misma palabra es medicina a nuestra alma así lo dice el libro de Proverbios. La Biblia es un libro de Milagros hechos por Dios y esta a la disposición de quien desee beber y comer de ellos.

La palabra de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros y aún vive con nosotros se llama Jesús. El Señor Jesús es portador de milagros, Él es un milagro, es más, es el milagro más importante de toda la humanidad, y el milagro vive dentro de ti y quiere ser conocido por los demás.

Todo lo que nos rodea, la naturaleza, los animales,  los ríos y montañas, la lluvia, etc, todo fue creado con el poder de su palabra. “Hágase y fue hecho” Sí la palabras de Dios son poderosas como dice la escritura, ahora sabes que son poderosas si las pronuncias sabiendo que su Espíritu Santo mora en ti.

“Porque por tus palabras serás justificado y por tus palabras serás condenado”. Hay un poder en tu boca y en las palabras que pronuncies por ella.

Jesús Señor de Milagros, es hora de confesar sus promesas, pronúncialas por tu boca, no te quedes callado, no guardes ni contengas ese milagro. El milagro quiere dar a luz y quiere que se sepa, tu trabajo es confesar y dar testimonio de que Jesús te Salvo. Busca a Jesús en los Evangelios, lo hallarás como yo lo encontré y te hablará. Te aseguro que por la búsqueda de tu milagro serás pasado por el fuego de Dios, no temas. El milagro esta en tu boca.

Mi oración: Te doy gracias Señor por este día, gracias por tu bondad y amor, te doy gracias Padre y te alabo por lo maravilloso que eres, gracias Señor por bendecir a tu pueblo a través de ministerios y siervos que predican de Jesús en Espíritu y Verdad, a través de la Internet y otros medios, gracias por todos esos creyentes que decidieron predicar y dar testimonio de ti, te doy gracias por la tecnología de Blogger y por las computadoras que por medio de la Web nos permiten comunicarnos con otros llevando el Evangelio de la paz de Cristo. Te pido Señor para que mundialmente se sigan sumando más hijos tuyos a predicar tu palabra y sean de bendición en este mundo. Te pido Señor por aquellos que aún no se han atrevido abrir su boca para confesar tus promesas y vivir un milagro. Oro por los que esperan un milagro en sus vidas de parte tuya Señor, dales fortaleza y fuerzas para que perseveren en fe de que haz escuchado su clamor y dales la valentía de que una vez que acontezca su milagro testifiquen de tu poder, en el nombre de Jesús Amén.

1 comentarios:

gracias pastor muy agradesido por que acabo de aprender aqui gracias Dios le bendiga siempre a usted y esposa bendiciones desde panama le bendigo quisiera comunicarme con usted y hacerles alhgunas preguntas gracias

"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »