8 de junio de 2011

III Parte: La Redención del Hombre


III PARTE

Todos necesitamos de la salvación o redención que nuestro Señor Jesús ofrece, porque todos hemos sido pecadores, destituidos de la gloria divina e imposibilitados para redimirnos, ni redimir a nadie, Salmo 49:6-8. Para este tema de la redención le sugiero leerse Romanos 3:23 y Lucas 19:10.

Así como paso con Adán todos hemos ofendido al Creador y eso nos alejó de Él, sin embargo hubo algo en el interior de Dios que lo motivo a traer salvación a este mundo, Juan 3:16.

Cuando Dios decidió hacer el hombre a su imagen y semejanza, Jesús se ofreció como nuestro garante, si nosotros le fallabamos a Dios , Él sería responsable y nuestro substituto, Juan 1:29, Isaías 53:6.

Cristo es el segundo Adán, I Corirntios 15:45-47. Adán fue creado a la imagen de Dios, pero después de la caída, no pudo transmitir lo que había perdido y engendra hjos a su imagen, Génesis 5:1-3. De manera que a Dios le era necesario otro hombre fuente que engendraría hombres para Él. Con Jesucristo esto es posible, Juan 1:12-13.

Nuestra condición pecaminosa nos dice que necesitamos a Jesucristo. Somos salvos por la buena voluntad de Dios para con los hombre, Lucas 2:14. A través del Evangelio podemos enfrentar el problema del pecado ya que este ofrece una solución inmediata, que satisface a Dios y al hombre porque puede cumplirla a través de Cristo. 

El Evangelio de Cristo supera todos las espectativas del ser humano, porque es superior a toda doctrina, filosofía y religión. El Evangelio de nuestro Señor ofrece un nuevo estilo de vida que garantiza salvación. Revise Hebreos 7:25.

¿Qué es redención?  Esta palabra viene del verbo redimir, que significa rescatar o sacar de la esclavitud al cautivo o esclavo mediante precio, también puiede significar comprar de nuevo una cosa que se había vendido, poseído o tenido y por alguna razón o título  se había perdido.

Cuando una persona esta en Cristo dice la escritura que es una nueva criatura que las cosas viejas pasaron y que el Señor ha hecho cosas nueva en ellos. Por lo tanto no puede haber maldiciones de ningún tipo en la vida del nuevo creyente y mucho menos atravesando desiertos. Este nuevo creyente sabe ahora que es hijo de Dios y que las cosas que le acontecen son retos, pruebas y desafíos.

Afirmativamente que la redención del hombre  fue determinada por Dios desde antes de la fundación del mundo, I Pedro 1:20, y hecha pública  por Dios al hombre, Génesis 3:15, observese Génesis 3:21 cuando el Señor quito la vida de un animal para vestir a Adán y a Eva.

La salvación le costó a Dios la sangre infinita de su Hijo, I Pedro 1:18-19, Él dio el primer paso, se humillo en Cristo, Filipenses 2:8. Ahora nos compete a nosotros humillarnos ante Él porque Él tuvo misericordia de nsotros, Efesios 2:4-5.

Lo cierto es que ni aún la eternidad será suficiente para darle gracias a Aquel que nos amó, nos lavó y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre, Apocalipsis 1:5-6.

No obstante la redención tiene su efecto, el hombre fue creado semejante a Dios y para tener comunión con Él. Por lo tanto cuando Satanás tento a Adán diciéndole que sería como Dios, este debió rechazar la propuesta porque este ya era la imagen de Dios.

Cuando Adán cayo en pecado la imagen de Dios se estropeó y todas sus facultades psíquicas quedaron inclinadas hacia lo malo. A pesar de que en el hombre existe el conocimiento del bien y del mal, estos conocimientos no les sirven  de nada a menos que que acepte y tenga a Cristo en su corazón como su salvador “Entonces la redención tendrá efecto, porque será visible en su conducta y fiorma de conducirse”. II Corintios 5:17, Efesios 4.22-24, Colosences 3:9-10.


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"Por lo tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios". « Efesios 6:13-17 »